Cambiar de nombre no significa empezar de cero. En nuestro caso, significa todo lo contrario. Halia nace de la evolución de Construcciones Morente, una empresa de Porcuna con 25 años de experiencia en el sector de la construcción. Una trayectoria que ahora entra en una nueva etapa, con una dirección renovada, una forma de trabajar más estructurada y una identidad que representa mejor lo que queremos ser en los próximos años.
La historia continúa, pero lo hace con otro nombre.
Un relevo generacional
Durante estos años, Construcciones Morente ha estado ligada a José Morente y a una forma de entender el oficio basada en la experiencia, el compromiso y el trabajo diario. Ahora el testigo pasa a una nueva generación.
José Manuel Morente, su hijo, asume la parte de gestión y administración de la empresa, mientras que Fede Ocaña se encarga de la dirección de proyectos y de la parte técnica de las obras.
En el caso de Fede, su incorporación a la propiedad tiene además un significado especial. Durante años ha formado parte de la empresa como oficial de obra, por lo que conoce el trabajo desde dentro, desde el día a día y desde la realidad de cada proyecto.
No se trata, por tanto, de crear una empresa nueva. Se trata de hacer evolucionar una empresa que ya tiene recorrido, experiencia y oficio.
¿Por qué Halia?
El cambio de nombre responde precisamente a esa evolución. Construcciones Morente ha sido durante muchos años una denominación ligada a una familia y a una actividad concreta. Pero la nueva etapa pedía una marca con identidad propia, capaz de representar no solo lo que hacemos, sino también cómo queremos hacerlo.
La estrategia de Halia parte de conceptos muy claros: método, responsabilidad, orden, previsión y confianza. El objetivo es alejarnos de una visión tradicional de la constructora para poner más atención en la gestión completa del proceso. Por eso Halia se presenta como una empresa de gestión y ejecución de vivienda.
Porque una obra no consiste únicamente en construir. También hay que organizar, prever, coordinar, tomar decisiones, resolver imprevistos y mantener al cliente informado durante todo el proceso.
Nuestra forma de entenderlo queda resumida en una frase que define bien esta nueva etapa: “La ilusión de construir, gestionada con método y responsabilidad.”
Halia conserva el conocimiento y la experiencia acumulada durante 25 años, pero quiere dar un paso más en la forma de gestionar cada proyecto. Queremos que quien construya con nosotros sepa qué está pasando, qué viene después y quién se hace responsable de cada decisión. Por eso nuestra manera de trabajar se apoya en principios como la fiabilidad, la responsabilidad, la anticipación, el respeto y el rigor.
Compromiso con nuestra tierra
También queremos que este crecimiento tenga un impacto positivo aquí, en nuestro entorno. Uno de nuestros objetivos es seguir generando oportunidades de empleo en Porcuna y en la comarca, apostar por profesionales de la zona y contribuir, desde nuestra actividad, a que más personas puedan desarrollar su futuro sin tener que marcharse.
El crecimiento de la empresa también significa asumir una responsabilidad con el lugar al que pertenecemos. Por ello, queremos construir viviendas, pero también ayudar a construir futuro en nuestra tierra.
Seguimos en Porcuna. Seguimos vinculados a nuestra comarca. Y seguimos haciendo lo que sabemos hacer. Lo que cambia es la forma de presentarnos, de organizarnos y de mirar hacia el futuro.

